martes, 8 de mayo de 2007

Me voy a la playa. ¿Somos todos iguales?


Después de haber comprendido lo importante de mi misión, la de parchar llantas, me sentí con ánimos de irme a la playa. Las penas están para todos pero el sol también.

Es domingo, no me toca el turno de atender en la llantera, me levanto más o menos temprano y descuelgo mi hamaca de la oficina. Busco algo que me sirva de ropa de baño, ya que cuando me corrió mi vieja, solo tuve tiempo de cargar con mi alma, encontré unos jeans viejos y los corte a la altura de las rodillas, me puse las chanclas, una playera muy bonita que gané por disparar en la feria (otro día les platico de eso), y de toalla... bueno eso si no tengo, solo me queda secarme el agua de mar tirandome panza arriba en la arena.

Espero el R2 para que me lleve a la playa pública de la zona hotelera. En el trayecto escucho música con mis audífonos, aunque soy llantero no me gusta mucho la música que ponen para trabajar mis compañeros, a mí me gusta escuchar música con poesía, mientras miro por la ventana del bus, es que la vida en sí es poesía, y más aún los paisajes de la ciudad donde vivo. Pero cuando estoy de ánimo de fiesta ahí si escucho cualquier cosa.

Me dieron ganas de bajarme un rato en el mercado No.28, y me bajé, es que tengo ganas de empujarme unas enchiladas y mientras caminaba hacia el mercado escuchaba que a todas las personas les ofrecían paseos turísticos, menos a mí; a veces tengo la impresión que la gente me ignora, así que me acerco a uno de los que ofrecían paseos turísticos. ¿Oye cuate cuanto cuesta esa chingada? – le pregunto. Oye pendejo no me hagas perder mi tiempo – me contesto. ¿Qué? ¿O sea yo no puedo pasear? – le repregunto. Con esa cara se nota a leguas que eres de aquí, ooo ¿eres de la competencia cabrón? – me preguntó. Como vi que se estaba molestando, me fui, soy pacifico, pero no cobarde (otro día cuando les platique de la feria se darán cuenta).

Se me quitó el hambre, no es bueno comer con los ánimos alterados, así que desistí de ir al mercado, tome nuevamente el R2 para ir a la playa y relajarme un poco.
Llegué a la playa por el acceso peatonal para todo el publico, la playa estaba bastante concurrida, desde que ingresé el de seguridad se me quedo mirando, pienso que me conoce de alguna parte. Ya en la zona de la playa designada para el público me recosté, como les conte no tengo toalla, hice un bultito con mi playera y mis chanclas, los puse en mi cabeza como almohada. Me puse a mirar el mar, y de un momento a otro las olas comenzaron a mecer mis recuerdos y mis emociones, mis ojos se marearon de tantos sentimientos y expulsaron lágrimas. El mar es salado como mis lágrimas, así que me paré y corriendo me metí una cabecita para devolver las lágrimas de donde vinieron. Me volví a echar, esta vez no sólo mis ojos estaban mojados sino todo mi cuerpo, de esta manera disimulaba mi llanto de nostalgia.

El sol estaba arreciando, no tenia como cubrirme de sus calientes brazos, decidí pegarme un poco a la zona de turistas, las camas con techo que ellos tienen proyectaban un poco de sombra para el lado público. Me quedé dormido, cuando me levanto una turista, algo mayor, me estaba mirando, estaba echada en la cama que me hacia sombra. Cuando me iba a conversar, el seguridad que creo me conoce se me acercó. La sra. turista al ver eso se retiró.

¿Oye que haces tú aquí? – me dijo el seguridad.
Estoy tomando sol, o eres ciego – le respondí.
Pero tienes que irte mas allá, no tan pegado a los turistas – me increpó.

Ahora les digo que cuando uno trata de explicarle algo a uno de estas personas pierde su tiempo.
Recordé que en esos jeans había guardado la tarjeta que me dio el Alcalde cuando parché su llanta. La saqué de uno de mis bolsillos, pero como estaba mojada salió por la mitad.

Bueno, esta es la tarjeta del Alcalde y es mi amigo – le dije.

Al seguridad le dio un ataque de risa.

Si y seguro que él te regalo la truza – me dijo matándose de risa.

Me dio un poco de vergüenza ver ahora mis jeans cortados, pero nunca voy a dejar de disfrutar la playa por esas cosas.

Bueno no, pero ¿qué tanto me estás mirando desde que llegué? – le pregunté.
Es que con esa cara se nota a leguas que eres de aquí – me respondió.

Ahora resulta que lo peor para un mexicano frente a otro, es tener cara de mexicano.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

MMhhh, unas enchiladas, el mar, el sol y no pensar en nada másss, al final de cuentas q importan las etiquetas q la sociedad impone, lo importante es pasarla chévere de una o de otra manera !vivir!, así q Kicho, si todos somos iguales o no, tú no t preocupes pues como diría mi abuelita "el sol sale para todos" jeje, así q ha disfrutarloooooo.
Pd. Y q tal, te gustaron las enchiladas?? Espero q sí, son ricas no?.
Att. Naxelli....Un beso defeño. muuuaaaaaa

Lumi dijo...

yo creo que lo mejor es tomar las cosas como de quienes vienen. ya que muchas veces es consecuencia de la envidia. No todos pueden hacer las cosas que les causan placer y mucho menos las que los hacen sentir mas libres.

Hay gente que le teme al placer de sentirse libre.

beijos da luz

Lizeth dijo...

Dios te bendiga, tu si que sabes interpretar el sentir de las personas en alguna circunstancia de su vida. Que El Señor siga preparando ese talento para tu màs importante trabajo de llantero.

Iván dijo...

Consigue algo de Andrés Calamaro, Fito Paez o Joaquín Sabina, verdadera poesía para tus oidos.

Saludos

Silvia dijo...

Que mal que la gente se comporte de esa forma.

No poder andar en tu propio pais a gusto por que la preferencia es para los de afuera aghhhh!!! Vomitaré!!

No solo pasa allá claro.

Bueno, me alegra que tú disfrutes de la vida sin importarte los acomplejados que se sienten tan poca cosas que creen que para ser "valioso o importante" necesitan ser extranjeros y los tratan como si fueran semi dioses. (acaso creen que el cabello rubio es de oro o que los ojos de colores claros y exóticos los convierten en mejores personas o que fregados)

Me alegra que no seas de esos. Esos pobres con tanto complejo no pueden ni disfrutar de una tarde en la playa a gusto por que siempre estarán sintiéndose menos que alguien. Yo siempre que voy a algún lado pienso, Wooow!!! Todo esto lo hizo mi padre Dios y como soy su princesita, pues todo es mío!!
y me importa una tortilla de plasticina si los demás opinan lo contrario.

Muuuaaaaaa!!!!!

Lizeth dijo...

Los que siembran con lágrimas,
cosecharán con gritos de alegría.
Aunque lloren mientras llevan el saco de semilla,
volverán cantando de alegría,
con gavillas de trigo entre los brazos.
-------------DIOS-----------------

Kicho El Llantero dijo...

Srta. Naxelli: no me dejo amilanar tab facilmente asi que seguire llendo a la playa, la naturaleza es para todos. Las enchiladas si me gustan.

Srta. Luz: sentirse libre es lo importante.

Srta. Lizeth: gracias por las bendiciones. Estoy recurriendo mucho a Dios en estos dias, como se que usted esta mas cerca de el, pidale por mi felicidad. Gracias.
Muy bonito el pensamiento de que despues de las lagrimas viene la felicidad, solo espero que el llanto me deje ver con claridad.

Hola Ivan: Calamaro, Paez y Sabina, hay una cancion que cantan los 3 juntos "mas guapa que cualquiera". Falta agregar a Serrat, en la lista.

Hola Srta. Cristiana: me gusto lo de princesita. Ya buscare mi rango en este linaje de la vida. Lo de pintarme de rubio paso por mi mente, eso sera material para otro relato.

magaca dijo...

pues a mí me dió pero que mucha envidia de que tengas la playa tan cerquita y que el clima acompañe... siéntete afortunado y pasa del vigilante jurado... que no te amargue el día...