domingo, 6 de mayo de 2007

Mi misión en la vida


En estos días que estoy triste, a veces pasan por mi mente pensamientos positivos, por ejemplo esta semana he estado pensando en que todas las personas tienen una misión en esta vida, y con la bendición de Dios esta debe de dar bienestar a este mundo.

No he tenido que pensar mucho para llegar a la conclusión que mi misión en esta vida es la de ser llantero.

Aquí hago un paréntesis porque ahora que me he dado tiempo para escribir, he visto con mucha satisfacción que hay personas muy especiales que disfrutan de lo que hago, y están pendientes de que escriba algo nuevo, pero aun no sé si esta sea mi nueva misión, lo pongo en duda porque en primer lugar no tengo idea de cómo pueda vivir de escribir, es decir ganar dinero, en cambio en la llantera cumplo una misión y con lo que gano me lleno un poco la panza.

Retomando el tema. Modestia aparte podría decir que soy el mejor en lo que hago, en comparación de mis colegas y los de las llanteras vecinas, ya que desenllanto, parcho y enllanto un coche en el menor tiempo posible, y hasta el día de hoy ningún cliente se ha quejado, no como el Cejas, que la otra vez parcho una llanta y cuando la Sra. clienta llegó a la esquina ya estaba nuevamente desinflada, no la clienta, sino la llanta.

El alcalde el Dr. Francisco, llegó hace algún tiempo a esta llantera, con una llanta desinflada. Por lo que percibí, él es muy buena persona, pero muy preocupada, supongo de acuerdo a las responsabilidades que tiene. Se quedó sorprendido por lo rápido que lo atendí, me preguntó mi nombre, me felicito y se marchó.

Cosas del destino, el Dr. Francisco llegó nuevamente a esta llantera, lo primero que hizo fue preguntar a gritos por mí: ¿Donde esta Kicho? – dijo. Me alegró saber que recordaba mi nombre. No era para quejarse, ni para reclamar, sino para decirme que tenía una urgencia, que lo atendiera lo antes posible, que lo habían llamado unos inversionistas que sólo estaban por unos minutos en la ciudad, y que iban a decidir con él la construcción de un complejo hotelero. Kicho el destino de la ciudad está en tus manos – me dijo el Dr. Francisco. No puedo negar que me puse un poco nervioso pero lo atendí expedito. Cuando terminé de enllantar su coche miró su reloj y me dijo: Kicho me salvaste, llegaré con tiempo a la cita. Me dio su tarjeta, vi sus intenciones y me alejé un poco, así que sólo pudo darme un fuerte apretón de manos, yo no iba a dejar que me abrace, para no ensuciarle su traje. Si la Chiquita no hubiera salido a realizar unos trámites seguro que nos tomaba una foto con la cámara de su celular, que es con la que le pido tome las fotos que me ayuda a subir a este blog.

Si el Dr. Francisco llegó a la hora, y ojalá a buen acuerdo con los inversionistas, la ciudad tendrá mas turistas, muchos ciudadanos tendrán trabajo, habrá mas dinero, se comprarán mas autos, más asuntos importantes que atender, más llantas por parchar, y qué sería el mundo sin nosotros los llanteros.

10 comentarios:

Silvia dijo...

Hola Kicho!!
Espero que aunque sea solo por pasatiempo sigas escribiendo.

Sinceramente eres bueniiiiisimo haciendolo.

Ja ja ja, mejor aclaro haciendo que por que si no tu mujer lee los comentarios y su mente vuela.

Eres muy bueno "ESCRIBIENDO"

Asi de profesion llantero pero de paso tambien sigue en esto.

Ya tienes fans!!

Tu admiradora.
Silvia.

Srta. Maquiavélica dijo...

hola niño pues q gusto q me hayas visitado y te estoy leyendo¡¡¡q bien q te de tiempo de escribir un blog¡¡¡aquí andaremos¡¡¡¡
besitos maquiavelicos¡¡
tu escribe aunque no tengas lectores es padre escribir cuando inice nadie me leía y ahorita wowow me lee todo el mundo bueno no todo jajaa

Anónimo dijo...

Un persona q escribe cómo tú escribes, debe de ser muy bueno en cualquier cosa q se decida a realizar, no tengo la menor duda de q eres el mejor llantero del rumbo...Besooosssssssss y q lleguen hasta donde se encuentre tu taller mecánico.....La Naxe.

Lizeth dijo...

Eso que escribiste es muy cierto, ¿que serìa de las llantas sin los llanteros?. Pero ¿Que serìa de los lectores sin los escritores?. A veces nuestro ànimo està exactamente como una llanta desinflada y unas palabras pueden ser el aire que necesita para volver a inflarse. Asì que seguramente tu misiòn en esta vida es ser llantero. Y seguro que si se lo permites, no serà para el alcalde solamente para el que trabajaràs, sino para un Rey, y no uno de los muchos que hay, no, serà para el Rey de Reyes,¿Que te parecerìa ser un llantero del Dios?

Kicho El Llantero dijo...

Gracias a todos por los coemntarios positivos que tiene hacia mi persona, tanta muestra de cariño me aturde y me reconforta.
Paso a agradecer personalmente.

Srta. Silvia: gracias por ser mi fans, esto es nuevo para mi. y por los halagos, ya sabre explicarle a mi mujer... si es que regresa.

Srta. Maquiavelica: gracias por lo de niño. Ojala algun dia me lea mucha gente como a usted.

Srta. Naxelli: siempre me esforzare por ser el mejor, y el aliento de usted sera un aliciente.

Srta. Lizeth: sus palabras me han ewmocionado hasta las lagrimas... soy muy lloron. Y acepto cuanto antes el puesto que Dios me designe, hasta he pensado en cambiar el nombre de mi blog por el cargo que usted me ha sugerido... solo Dios y el tiempo lo diran.

Nuevamente Gracias, me han alegrado el dia, y espero que yo tambien les siga brindando alegria.

Un servidor.

Kicho El Llantero... de Dios.

L. dijo...

Hola Kicho, aquí regresando la visita, veo que estas en Cancún, yo iré a principios de mayo a presentar mi libro, ojalá nos veamos.

Kicho El Llantero dijo...

Gracias Antonio.
Ya estamos a principios de mayo. Avisame donde es la presentacion de tu libro, o en todo caso nos veremos si pinchas una llanta.
Un abrazo.
Kicho

Unknown dijo...

realmente leerte da gusto. Que sería de nosotros sin los llanteros blogeando?

Lumi dijo...

me gusta tu historia, y si conoce un llantero que pueda emparcharme el alma, le podes decir que me llame?

Gracias.

Kicho El Llantero dijo...

Srta. Mu
Gracias, nuevamente creo que tengo una nueva mision, la de escribir, ojala sea asi.

Srta. Luminicus
Los llanteros del alma, esos son los mas buscados, yo tambien necesito uno. Ojala que en mis escritos encuentre un poco de distraccion.