lunes, 14 de mayo de 2007

Mi vecina la Leidi: Descolgando mis sonrisas

La Srta. Leidi creo que es bailarina, por el cuerpo que tiene y porque sale a trabajar muy de noche. Cuando estoy en el turno de noche en la llantera, la veo salir muy bien arreglada, la viene a recoger un taxi, lo sé porque el taxi pasa al frente de la llantera para agarrar la avenida, ella nunca voltea a mirarnos, pero yo me contento con verla pasar, hasta creo poder oler su perfume que se escapa por la ventana del taxi.

Me gustaría hablarle, sé que vive sola, siempre la veo sola, pero no creo que se fije en mi. ¿Qué le puedo ofrecer? ¿Compartir mi hamaca con ella? Solo llantas usadas y cartas de esperanza donde la destinataria es ella.

¿Qué como hago para dejar de trabajar mientras la contemplo? Bueno sucede que una vez el Jefe me vio en el patio de atrás del taller esperando que salga mi vecina para espiarla mientras tiende su ropa. ¿Kicho que diablos haces ahí? Es hora de trabajar – me dijo el Jefe. Yo no quería moverme de ahí, tenia que inventar algo, así que le dije que sufría de leves espasmos en el corazón, y que el medico me había recetado que todos los días a eso de las 11 de la mañana me pare en un sitio por 20 minutos y contemple un punto fijo. ¿Qué estupideces dices Kicho? – me contesto. Es la verdad – le asegure. Y le seguí inventando: En la anterior llantera un día me olvide de lo que me receto el medico y no pare de trabajar, entonces me desmaye, me llevaron a emergencia, cuando me atendieron y vieron que no tenia seguro, al día siguiente fueron los del seguro a la llantera, la cerraron y multaron al dueño porque ninguno de los trabajadores tenia seguro. El jefe me miro con cara de incrédulo, pero como sabia que ninguno de nosotros tenia seguro, y para evitarse ese tipo de multas, sus bolsillos lo convencieron de lo que le dije. Desde ese día él es el principal interesado en que me pare a eso de las 11 del día en el patio de atrás del taller por 20 minutos mirando un punto fijo.

Después del incidente donde la Srta. Leidi me vio tirado encima de la llanta con la panza al aire, decidí que este seria el ultimo día que la veía a escondidas, ¿qué clase de hombre hace esas cosas? Cuando ella pase en la tarde frente a la llantera, me presentare. Pero ahora espero que ella salga a su tendal. Se abre la puerta que da al tendal, veo una pierna, parece que no se ha depilado, es bastante velluda, trato de negar lo innegable, es la pierna de un hombre, sale totalmente y lo veo, el desgraciado esta en calzoncillos, carajo que es grande, parece un guerrero azteca, pero puede ser solo un amigo de ella, no debo de pensar mal. Ella sale a saltitos y se cuelga de su cuello, y lo besa, ¡lo besa en los labios!. No puedo seguir viendo esto, siento que me mareo. Decido regresar a la llantera, doy media vuelta. El jefe me esta viendo. ¿Kicho a donde vas? – me grita el jefe. A trabajar – le respondo. Ni hablar carajo, regresa donde estabas y quédate mirando tu punto fijo, no quiero problemas con el seguro – me ordena. Doy la vuelta y me quedo mirando el tendal, .... donde ya no cuelgan con cada una de sus prendas una sonrisa mía, sino ahora cuelga toda ella del cuello del azteca.

13 comentarios:

Lumi dijo...

momento dificil amigo. Desde acá un fuerte abrazo

Silvia dijo...

que te importa la lady si aca tienes un monton de admiradoras hombre.

Nos vas a poner celosotas!!!
Muuaaaaaaa!!!!!

FENIX dijo...

Hola por aqui conociendo nuevos amigos, que mala suerte, ya tenìa galàn, no desesperes, ya caerà alguna.

interesante tu blog, te seguirè leyendo.
un saludo.

Lizeth dijo...

Muy buena narraciòn, hasta se puede ver la escena. Tu (iba a decir pluma, pero eso es del siglo antepasado), el teclado es un pincel en tus manos.

Kicho El Llantero dijo...

Luz: gracias por el apoyo.

Srta. Cristiana: admiradoras? eso es nuevo para mi.

Fenix: gracias por la visita, me di un paseo por el tuyo. Unos buenos relatos oscuros.

Srta. Lizeth: Gracias, estoy con el pincel alerta, en busca de una amplia paleta de colores

FENIX dijo...

Mi estimado Kicho, gracias por la visita. Dèjame decirte que yo creo que vamos a ser muy buenos cuates, no sè exactamente por què, pero me sentì identificado contigo.
( quizà sea por El tri ?

bueno un saludo compa, y no estamos viendo, mejor dicho, leyendo.

Anónimo dijo...

Ja ja ja, dada la región donde vives más bien era un caballero maya no?

Kicho El Llantero dijo...

Hola Fenix: seremos cuates, con un par de chelas.

Srta. Naxelli: este era un azteca, muy alto, pero ya no me quiero acordar de eso.

Anónimo dijo...

PUES DE LO QUE SE PIERDE "LA LEIDI" , PUES TÚ ERES EL BUENO KICHITO, PQ NO PRUEBAS A PRESENTARTE CON ELLA, INVITALA A SALIR, QUE TE CONOZCA Y VERAS Q INDISCUTIBLEMENTE SE ENAMORARA DE TI Y EL AZTECA QUEDARA EN EL OLVIDO...BESITOS....NAXELLI

Silvia dijo...

Hola Kicho, como van esas sonrisas??

Cuando nos cuentas otra de tus bonitas historias??

Javier Luján dijo...

Sorpresas te da la vida, amigo Kicho, y más en este resbaladizo terreno de las atracciones humanas.
Un saludo y que tengas un buen fin de semana.

magaca dijo...

buenas kicho! me costó un poco acostumbrarme a tu forma de escribir... es que hay un oceáno por medio y algunas palabras no las pillo pero fue en el primer post, llantero no de llanto-llorón sino de neumático ...ja ja
gracias por la visita, seguiré viniendo por aquí a ver que otra bola le metes al jefe
y en cuanto a la leidi hazte el duro cuando salga a tender la ropa.. a ver qué pasa
esperando novedades! un beso

Kicho El Llantero dijo...

Cristiana: ya postee, ahi explico todo.

Javier: misma cancion de Ruben Blades.

Magaca: que los oceanos no separen a la gente, mas bien que la unan.